by ÁNGEL
Suelo destinar los libros más gordos al verano, ese espacio en el que el reposo suele imponer su potestad y en el que sé de antemano que no irrumpirá de súbito ningún contratiempo que me aparte de la lectura. Dicho esto, tengo que añadir que, durante el último año, el tiempo no estival lo he dedicado a leer libros de microrrelatos. Unos me gustaron mucho y otros menos, pero casi todos los encontré muy recomendables para tener un primer contacto con este género literario hoy tan en boga. Además, podrán servirnos de referencia o modelo si decidimos iniciarnos en la escritura de estos hijos bastardos de la Narrativa.
Por eso, antes de dejaros dos muestras más de mi raquítica producción, ¡oh, improbables lectores!, quisiera aconsejaros la adquisición y lectura de un par de títulos (de momento, para no agobiar). Se trata de dos gloriosas recopilaciones del llamado Círculo Cultural Faroni, publicadas por Tusquets y hoy en día difícilmente encontrables en librerías al uso (buscad en las de viejo). El tal Faroni no es otro que Luis Landero.
El primero se titula Quince líneas. Relatos hiperbreves (1996). 78 micros de altura: “Los deseos que dejan de cumplirse porque los mendigos han sacado las monedas de las fuentes”, “Se supo viejo, definitivamente acabado, empezó a morirse el día en que vio arrugadas las mujeres tatuadas en sus brazos” (ambos de Vicente Ferrer Azcoiti), “El estudiante leyó el significado de la palabra futuro: Tiempo del que disponías antes de perderlo en tonterías” (Hellén Ferrero). En fin, tengo apuntados como buenos más de la mitad de los micros. Y que conste que soy exigente y creo que de fiar.
El segundo lleva el título de Galería de Hiperbreves (2001). 60 micros no inferiores que los de la publicación anterior. El libro recoge, como el de marras, una selección de los presentados al Premio Internacional de Relato Hiperbreve. A él concurrimos un compañero (Francisco Corrales Fernández) y un servidor. Su micro lo seleccionaron; el mío, no (en realidad, él es un gran escritor del que aconsejo sus cuentos). Pero es que el suyo era y es memorable. Buscadlo en la Red, que lo encontraréis; se titula “Un feliz regreso”. Sigo enamorado de ese micro. Buscad también “Curso práctico de amor en veintidós minutos” (muy bueno). Vamos a ver, cuando yo digo que algo es muy bueno es que es excepcional. Advierto. Os dejo un enlace donde encontraréis algunos de estos cuentos made in Paco. De nada.
Los míos al lado de los suyos son mera comparsa bufonesca (aunque espero que os gusten y me dejéis esas interesantes opiniones vuestras, que, como dice el amigo Freaky, “se agradecen”). Saludos a toda la fauna.
El secreto
POCOS lo saben, pero el alma, pasado un tiempo (tiempo para cuya medida no existen relojes ni calendarios), también muere.
Tensión en el saloon
EL PISTOLERO entró en el local, puso el arma sobre la barra y pidió un whisky. A unos metros de él había un indio, apoyado también en la barra. Lo miró de hito en hito y le espetó: “¿Se te ha perdido algo por aquí, forastero?” El indio, con su melena emplumada, se volvió hacia él y sonrió sin decir nada, al mismo tiempo que sacaba el machete del cinto. La tensión impuso su silenciosa ley de miradas furtivas, movimientos sigilosos y corazones acelerados. Allí estaban expectantes el bombero, el policía, una gallina, Drácula, un mejicano y un astronauta. También una música de fondo de aires brasileños.
© ÁNGEL C. S.
Otras entradas relacionadas: Basura espacial 1; Basura espacial 2; Basura espacial 3; Basura espacial 4; Basura espacial 5; Basura espacial 6; Basura espacial 7.
Basura espacial 

Autor: ÁNGEL. Licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura, amante de la música rock y del buen cine.










8 comentarios:
Jajajajajaj no sé porqué el último me ha recordado aquellos chistes de un inglés , un francés... cuando tenga un rato echo un ojo a tus recomendaciones.
Un besito y feliz finde.
Qué breve y con cuánto mensaje, pero Ángel ¿crees de verdad que el alma muere?. Yo tengo dudas aunque me gusta pensar que no. De cualquier manera qué entendemos por alma?. Un temazo para debatir (verás que estoy cogiendo el argot de esos post de "música imposible" para alguien tan ligth como yo, jajajaja).
El segundo es el camarote de los Hermanos Marx que, con tanta gente, han roto el clima de tensión planteado en las primeras líneas...
Muy buenos los dos. ¿Qué digo buenos?, buenísimos.
Felicitaciones y abrazos relajados.
A mi también me han gustado mucho, en especial el 2º muy superrealista.
Hace ya tiempo que leo microrrelatos y los tuyos son muy buenos, no es peloteo.
Saludos
Con lectoras así la verdad es que da gusto.
Towanda: El alma al final muere... de aburrimiento (es que las almas también tienen su corazoncito). Para el segundo, piensa en un día de "carnaval, carnaval..."
Maribel: El planteamiento puede ser superrrealista, pero el final hace que todo devenga en algo más cotidiano.
Gracias a LAS DOS. Y ya sabéis: abrazos fuertes.
Aggggg, no te vi, Ana. Te recomiento encarecidamente tales recomendaciones. Ya me cuentas, ya.
Recuerdo esos chistes, ¿se habrán pasado ya de moda?
Saludos, besos y abrazos.
T'as pasao. Son genialmente brutales ambos.
Buenisimo ese astronauta.
Hiperbreves? Suena muy bien...
Un abrazo.
Nunca había parado atención en el tema de los microrrelatos, la verdad.pero veo que hay mucho jugo ahí. En la brevedad puede estar la máxima expresión en ocasiones. Saludos.
Freaky: ¿Qué se supone que tengo que contestar? Hombre, brutales, brutales... Agradecido.
Manel: Las mejores esencias se venden en frascos pequeños. A eso aspira uno, no más. Un saludo.
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