by ÁNGEL
Otro año más, la editorial sevillana Hipálage convocó su concurso de microrrelatos y a él me presenté. El fallo del premio se realizó a finales del pasado marzo. Por supuesto, no soy ninguno de los dos agraciados con 150 euros, pero, como hicieran el año pasado, también en esta ocasión han seleccionado uno de mis micros para que forme parte del nuevo libro. En fin, no es ninguna proeza, porque se publica junto con otros 341 (recibieron 876, según nos cuentan). En fin, que cada uno saque sus conclusiones; yo ya hice lo propio.
El libro es el fruto, como digo, del I Premio de Microrrelatos Temáticos, que esta vez habrían de versar sobre el tema de la amistad. Este es el mío. Que os guste (y, si no es así, decidlo: todo queda entre amigos).
Ciego amor
SE conocieron a través de Internet. Él dijo que era rubio, cuando en realidad su pelo era castaño. Ella, que era morena, siendo su melena rubia. Él, que era un hombre, pero era mujer. Ella, que era mujer, si bien era hombre. Acordaron por fin una cita a ciegas: a las dos en el pub Elíseo. Él llevaría corbata violeta; ella, un vestido rojo. Él se presentó a las cuatro en el pub Tus Risas con un vestido rojo. Ella ni se molestó en salir de casa porque no tenía una corbata de tal color (aunque sí otras muchas de colores variados). Ahora son un matrimonio feliz. Cosas que tiene el amor y que ni la poesía ha logrado descifrar.
De regalo dejo aquí pegado (cual calcomanía o cromo coleccionable) uno más que escribí el otro día en un rato perdido. Uno que se aburre y, en vez de hacer encaje de bolillos o punto de cruz, pues le da por estas pequeñeces.
Sísifo
EL camión ha parado en la puerta del edificio. De su cabina baja un hombre de mediana estatura, panza cervecera y andar pausado. Viste un mono de color naranja. Coge del asa una de las bombonas que están en la parte trasera del vehículo y, con una destreza que solo puede ser fruto de una experiencia eternamente repetida, se la pone sobre un hombro. Asciende por la escalera hacia el quinto piso, la deja junto a una puerta y coge otra vacía que transporta del mismo modo escaleras abajo, sobre el mismo hombro, para llevarla hasta el camión. Nadie sabe nada de su vida, nadie sabe que nunca descansa, que día tras día anda subiendo bombonas llenas y bajando bombonas vacías… y que las que lleva en el camión siempre siempre están llenas de butano. Su nombre es Sísifo, o al menos así le llaman algunas mujeres cuando vocean su nombre desde sus balcones.
©ÁNGEL C. S.
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Autor: ÁNGEL. Licenciado en Filología Hispánica y profesor de Lengua Castellana y Literatura, amante de la música rock y del buen cine.










9 comentarios:
No es fácil escribir microrrelatos porque en un texto muy pequeño hay que contar una historia completa y comprensible. Me gusta compararlos a esas pequeñas joyas publicitarias capaz de transmitir emociones en excasos minutos.
Tu amor ciego nos ha gustado, por algo lo han seleccionado.
Sigue escribiendo... Un abrazo.
Los dos me han gustado mucho.
Enhorabuena por ser seleccionado para ese libro de micros. Creo que no es un género fácil ese de escribir en pocas líneas una historia coerente; aunque tú lo haces a las mil maravillas.
Ese amor ciego es un encanto de relato, con sus mentirijillas y su historia de amor.
El del butanero me ha hecho recordar cuando pedía mi madre la bombona desde un quinto piso. Siempre a voces... ¿Has elegido el nombre de Sísifo por algo especial?
Mis felicitaciones Ángel.
Un abrazo.
L&L: Lo seguiré haciendo, no por alcanzar la gloria, sino porque... no lo puedo evitar. Gracias por acercaros.
Towanda: Gracias, Towi, el contenido del relato de Sísifo no puede entenderse si no se conoce la historia de este mito, jaja. Échale un vistazo en la Wikipedia, for exemple.
Muchas gracias por dejar por aquí de nuevo tus palabras, siempre tan cálidas.
No me fío de Wikipedia...
Me recordó al mito de Sísifo de Albert Camus, ese hombre condenado por los dioses a empujar "bombonas" hasta las cimas de las montañas, desde donde luego caían por su propio peso... (o algo así)
Un abrazote.
Desconozco como es ese universo de los concursos de los microrrelatos, pero seguro que tarde o temprano te llevas algún premio importante. De momento aquí tienes un lugar para ir publicando y, quien sabe, igual algún día aparece por estos lares alguien metido en ese "universo". Nunca se sabe quien acaba leyendo lo publicado.
Un saludo.
Sí señor Anxeliño, el "amoroso" me ha gustado un montón, me parece una crónica de lo que muchas veces aparece en las crónicas de telebasura rollo el Diario de Patricia y demás sandeces. Que a mi me parecen desternillantes en ocasiones.. jeje
El segundo bah, ni fu ni fa, voy a informarme del tal Sísifo que si es relacionado con lo que escribió por ahí arriba Towanda te has lucido.
Y enhorabuena por supuesto, tines más talento que le 50% de la gente restante.
Muy buenos. Lo del mito de Sísifo me atrae un montón, a ver si me informo. Y felicidades por ese premio de consolación, que tengas más paciencia que yo, Ángel, que ya claudiqué con los concursos de fotos.
Un abrazo
Bueno, ahora con Internet la cosa de participar se hace más sencilla, pero, como dicen por aquí, es "aceite perdío". Na, si es que se presenta mucha gente... (es el consuelo que nos queda, Maribel).
Me gusta el nombre del butanero y la imprecison del primer micro... Muy buenos.
Abrazos
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